Por que tal vez solo amemos cuando somos jóvenes y hermosos, cuando nuestro infinito es limitado en nuestro cuerpo limitado por una pared de estrellas aplastándonos contra el suelo, cundo la euforia y la desforia se mezclan como el humo y tus labios.
Vive rápido, muere joven y tendrás un cadáver hermoso, que importa vivir 100 años si nunca has probado el alcohol? De que sirve respirar el aire si nunca te has ahogado en la miseria? De que sirve vivir si nunca has querido morir? El amor es como el sadomasoquismo, hay que transformar el dolor en placer, los defectos en perfecciones, las lágrimas nos hacen humanos, tus palabras te transforman en escoria.
Y para que quiero ir yo al cielo si el rock está en el infierno? Me follaría a un ángel y le enseñaría lo que es el paraíso, la depresión tiene momentos de felicidad, drogandome entre tus brazos y girando, perdido en la oscuridad ignorando la salida.
Sangro sin dolor y respiro sin vivir, pero eso importa? Simplemente bailemos todo el día sin mirar nunca atrás, por que el día ha acabado, pero la noche el joven y hermosa, y dormir es para niños buenos.
Fumando euforia y bebiendome la soledad entre la multitud de cadáveres viejos y sin estrenar, con mi cuerpo gastado y mis pulmones quemados me doy cuenta de la poesía que se escapa por las grietas de mi piel bajo las estrellas, prepotentes e ignorantes de su propia muerte, que aunque lejana a la mía fue malgastada.
Solo quiero bailar y no mirar nunca atrás.
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